FOTO: Enrique Carnicero
Del libre,
De aquel que consideran insensato
O un loco sin remedio.
De quien sueña,
De todos los que alguna vez la vida
Condena o abandona frente al resto y,
Sin embargo,
Entienden que hay que andar como hasta ahora:
De frente -aunque estén solos-,
De frente, convencidos de poder obrar milagros.
Del franco,
De todas las palabras que se dicen sin disfraces,
Conscientes y a la cara,
Desnudas como viven en la boca del que entiende
Que no hay otra manera de existir sino es viviendo.
De todo lo que todos –o una parte- desatienden,
Yo busco que me inunde, me proteja del descuido de olvidarlo,
Que llegue hasta quien soy y en mi descubra
El modo de anidar frente a esos cuerdos
Que hablan o se anudan al dulce desatino de la usanza:
Del techo para dos, el siempre juntos,
La vida de reloj o el nada muta.

7 comentarios:
Foto de Enrique Carnicero tras pasar por la podadora.
De todas maneras, precioso.
Sorry, jo :(
De sorry nada. ¡Un besazo guapísima!
Vaya otro...
Es lo más impresionante que he leído en un tiempo. Te superas en contundencia, claridad, humanismo y belleza, día a día.
Eres un sol.
Besos
Paco: sí, vaya por dios ;)
Antonio: has sido mi alegría de este día... ¡Gracias por tus palabras, joer!
Pues mejor que no sepas lo que me has alegrado tú a mí, porque me veía reflejado en el poema (¿hay algo más hermoso?) y mientras conducía no podía dejar de pensar que te quería y eres una alegría. Luego ya he llegado a casa y he dejado el comentario. Pero, uf!
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