Que la vida iba en serio uno acaba por olvidarlo tarde. Sí. Hay que desaprender. Extraviar. Distinguir. Hacerse con las propias cuerdas y ver. ¿Quien dijo o quién creyó en el capital sin límites, en el reparto equitativo, en el saber hacer del insconsciente, en la inteligencia colectiva? ¿Quién firmó que la democracia era un sistema válido tras veintiséis siglos de ejercicio? ¿Quién sostuvo que los representantes representaban, que los políticos son honestos, que todas las decisiones son sabias, que los Reyes Magos existen? Señores, la vida no va en serio. Y si esto es lo serio, reflexivo, lo sensato… yo, a mis y tantos, me declaro como auténtica payaso de la corte –con o sin ellos. Sin los Reyes, claro-. A veces, solo a veces, las opciones más sencillas resultan ser las mejores. Lo que tenemos más cerca, lo único necesario y las preocupaciones del día las primeras a las que debemos enfrentarnos cara a cara. Es decir, la mejor opción es resumir y, en esa síntesis de uno, volver sin prisa hasta lo que es esencial: la vida, el pensamiento, los actos puros. Dejar de hablar de la humanidad para hablar de quien se es; desterrar los prejuicios y comenzar a juzgar en tiempo; suplir los noes por los síes y viceversa… En resumen, reirse de quien se dice serio en su adocenamiento y, desde ahí, plantearnos soluciones aparentes: en primer lugar para uno y, después, si las fuerzas acompañan, para el resto de las cosas. Yo –ahora lo tengo claro- no vine a llevarme la vida por delante.

5 comentarios:
NO VOLVERÉ A SER VIEJO
Que la vida iba en broma
uno lo empieza a ignorar temprano.
Como todos los viejos, yo me fui
a llevarme la muerte por delante.
(tu amigo Adolfo)
¡Eeehh! ¡Cuánto tiempo! ¿Tudo bem?
Gracias a María por esas palabras! Mis letras casi siempre son escuetas, sintéticas... es un lujazo y un honor poder decir que "Cuántico" ha inspirado a una escritora y blogger como ella. El tema es un alegato por el "back to the basics", vuelta a lo esencial, lo mínimo, a las raíces mismas de ser persona y disfrutarlo. Para el que lo quiera ver hay incluso un trasfondo político: el decrecimiento. Pero eso lo abordaremos en otra canción... Gracias de nuevo María!
Sí. Un día de estos te escribo, que ahora estoy recogiendo mis cosas de donde estuve trabajando once meses como un loco. Ya te contaré con detalle. Abrazo fuerte.
Yo hace mucho que descubrí que la vida no es tan grave, que la cura es vivir sin miedo a morir en el intento.
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