12 noviembre, 2011

Poema diciembre de 2001

IMAGEN: ENRIQUE CARNICERO

Perdona este retraso inusitado.
Apenas amanecía, allí, entre mantas,
cuando recordé que hoy era el día:
diciembre húmedo, nublado, la cita.

La noche no ha sido fácil, encanto,
las ventanas de mi casa son añicos
-tuvieron consistencia en primavera:
mala idea la de usarlas para el fuego-.

Al menos me saludan las tormentas,
los humos del mercado, las historias;
los oros del alféizar del vecino,
zumbidos reaccionarios de emisoras...

Acerté en pillar el taxí -sí-,
desaliño amedrentado por el chófer,
el silbido,
las hazañas tan tempranas...
¡Benditos relojes de asfalto,
bufones del tiempo!

¿Nos sentamos?¿Te parece?
El día no está de calle.

Por supuesto, señorita. Sólo era...
Su ingreso será el día siete.

3 comentarios:

Dani V dijo...

Muy bueno, con recursos aparentemente sobreexplotados, sí, pero da igual, porque sencillamente es muy bueno.

María Alcantarilla dijo...

¡Muchas gracias! Y, bueno, este tiene ya casi once años así que...normal que suene un poco "vendido". :)

Paco Huelva dijo...

Quiero imaginarte hace una década, pero no puedo. Afortunadamente quedan las palabras, esas que dan fe, que fueron testigos de esos pasos.