
Hoy es mi cumpleaños y, por tanto, algo muy mío...
No hay por qué, amigo,
Después de tantos años
De guerras esculpidas
-sin ciertas herramientas
Templando la batalla-,
Rendirse porque obliguen
Ni obviar porque sean ellos
Los únicos que asientan.
No hay por qué, ya digo,
Dejarse hacer a antojo
Ni darles tregua alguna
Si no es para vencerles
Y hacerlos hombres libres…
Lo que hay, no dudes,
Es todo lo que miras y describes,
La vida reclinada en cada patio,
Los sueños…
El verso y cada uno de tus pasos,
La ternura…
El fiel que, como tú, sabe de luchas,
El amo sin disfraces,
El poeta.
Después de tantos años
De guerras esculpidas
-sin ciertas herramientas
Templando la batalla-,
Rendirse porque obliguen
Ni obviar porque sean ellos
Los únicos que asientan.
No hay por qué, ya digo,
Dejarse hacer a antojo
Ni darles tregua alguna
Si no es para vencerles
Y hacerlos hombres libres…
Lo que hay, no dudes,
Es todo lo que miras y describes,
La vida reclinada en cada patio,
Los sueños…
El verso y cada uno de tus pasos,
La ternura…
El fiel que, como tú, sabe de luchas,
El amo sin disfraces,
El poeta.







