
Todo el mundo tiene un sueño en la mesilla.
Una frase que retoma
Porque el tiempo no le deja
Despedirse sin recelo
-¿y si aquello hubiese sido?-.
Todo el mundo
-no lo dudo-
Tiene historias, más historias encubiertas,
Enunciados, casi siempre, prorrogados
Una ingrata sensación de no haber hecho
Y un litigio personal consigo mismo…
-¿dónde habito?-
Todo el mundo reconoce, intempestivo,
Que hay miserias que jamás se van de balde
Añoranzas que decrecen con el tiempo
O canciones que ahora suenan de otro modo
Porque, al cabo, el hombre es tan solo un hombre
Temeroso de ejercer y verse libre.



4 comentarios:
Bravo, poeta.Un poema rotundo, fuerte.Aquí estoy yo con mi litigio.
besos
Pues sí, guapa, el hombre es tan sólo un hombre. Y el miedo es enemigo, por lo menos mi enemigo..., porque el hombre libre quiere seguir por los caminos; pero la prudencia, sin embargo, es buena amiga que le lleva a caminar más tiempo esos caminos.
¡Y qué bien viene esa mesilla para conciliar el sueño! Mis historias son el somnifero necesario para evitar el desvelo. Hermoso poema. Felicidades.
BRAVO!
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