Si tuvieses un segundo y escuchases
-¡cómo me gustaría que oyeses!-
Te diría, sin temor ni voz arriada,
Que esta vida de novato sin chaqueta
No ha hecho más que dividirse desde entonces…
Sí, ya ves…
Hay momentos en que alguien no te habla,
O te mira de soslayo,
-te persigue-,
Y te observa desde un púlpito acerado
Como un clérigo sin mancha ni deslices…
Es entonces cuando aprendes la estrategia:
Esconderte porque aquellos nunca dudan
Y te tachan, como infieles, de ente ido
-camuflado, sin opción, entre las letras-.
Y no hay forma, no,
No hay manera de que entiendan, ya, lo cierto,
Que te busquen sin pensarte antes canalla,
Ni te juzguen, cual togado, sin apuros
Porque piensan
-se confunden-
Que eres otro…
-¡cómo me gustaría que oyeses!-
Te diría, sin temor ni voz arriada,
Que esta vida de novato sin chaqueta
No ha hecho más que dividirse desde entonces…
Sí, ya ves…
Hay momentos en que alguien no te habla,
O te mira de soslayo,
-te persigue-,
Y te observa desde un púlpito acerado
Como un clérigo sin mancha ni deslices…
Es entonces cuando aprendes la estrategia:
Esconderte porque aquellos nunca dudan
Y te tachan, como infieles, de ente ido
-camuflado, sin opción, entre las letras-.
Y no hay forma, no,
No hay manera de que entiendan, ya, lo cierto,
Que te busquen sin pensarte antes canalla,
Ni te juzguen, cual togado, sin apuros
Porque piensan
-se confunden-
Que eres otro…



1 comentarios:
Y qué más da que se confundan y juzguen y tachen a uno de lo que no es los que sólo son una pandilla de(..........)?
(rellene quien quiera y como quiera el espacio en blanco)
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