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13 julio, 2009


Yo tengo una fachada que me anula.
Un gesto que se hace,
Se crece,
Se moldea,
Y engaña a todos esos
Que, piensan, soy airado.

Yo tengo una verdad que, a veces, cansa,
Incluso para mí, que soy quien hablo;
E intento, sin señal, salir a flote,
Hacerles entender que no por gusto
Defiendo tan tenaz que hacer de bueno
No es sólo convencer a quien más duda.

29 junio, 2009






Hoy es mi cumpleaños y, por tanto, algo muy mío...




No hay por qué, amigo,
Después de tantos años
De guerras esculpidas
-sin ciertas herramientas
Templando la batalla-,
Rendirse porque obliguen
Ni obviar porque sean ellos
Los únicos que asientan.

No hay por qué, ya digo,
Dejarse hacer a antojo
Ni darles tregua alguna
Si no es para vencerles
Y hacerlos hombres libres…

Lo que hay, no dudes,
Es todo lo que miras y describes,
La vida reclinada en cada patio,
Los sueños…
El verso y cada uno de tus pasos,
La ternura…
El fiel que, como tú, sabe de luchas,
El amo sin disfraces,
El poeta.


23 junio, 2009



-I-

No tengo sino un único estertor que habla de aquello,
De todos esos días de hacer sin tener ganas,
De oír porque te piden que calles y ahora escuches
Y obrar como si todo no fuese más que un debe.

No siento, aunque quisiese, las últimas razones,
Vivir resquebrajado, a veces, te perfora
Y, entonces, sólo gritas,
Te ofuscas,
Te cabreas,
Y entiendes que esos años son todo una mentira
Un verbo desleal,
Un fallo absurdo.

14 junio, 2009



Todo el mundo tiene un sueño en la mesilla.
Una frase que retoma
Porque el tiempo no le deja
Despedirse sin recelo
-¿y si aquello hubiese sido?-.
Todo el mundo
-no lo dudo-
Tiene historias, más historias encubiertas,
Enunciados, casi siempre, prorrogados
Una ingrata sensación de no haber hecho
Y un litigio personal consigo mismo…
-¿dónde habito?-
Todo el mundo reconoce, intempestivo,
Que hay miserias que jamás se van de balde
Añoranzas que decrecen con el tiempo
O canciones que ahora suenan de otro modo
Porque, al cabo, el hombre es tan solo un hombre
Temeroso de ejercer y verse libre.

04 junio, 2009

Me gustaría saber algo
Sobre el trámite, sin paz, que es esta vida.
Saber de qué manera uno se sienta
Y aprende, -sin sentirlo-, que, de hacerlo,
Jamás hubiese sido provechoso…

Qué será -¿por qué no?- de esta materia,
Este pulso sin compás,
-a ratos mustio-,
Este verbo, este sin ser, aquella mesa,
Cualquier tiento, seducción,
Cualquier memoria…

Me gustaría saber y, sin embargo,
A veces no pretendo saber nada
Ni obrar como hasta aquí,
Ni hacer de adulto,
Ni hablar de que esta voz quizá no exista
Porque, -esta es la verdad-, saberlo cansa.


(A partir del poema "Me gustaría saber"
de Luís Felipe Comendador)

03 junio, 2009

Aquí tenéis vuestro poema de anoche, el que entre todos construísteis -naranja y verde; cocido a fuego lento en una noche mágica...
Muchísmas gracias por vuestra compañía y vuestro calor




Tu voz se fue en el plenilunio de esta noche…
-porque es magia-
Como un animal ansioso,
Una mancha de hielo verde,
Perdida,
Sin raíz…
Como una mariposa ante el viento
-o la nostalgia-
¿Eres capaz de expresar lo que sientes
Sólo con las manos?
Entre nosotros,
El arco iris del idioma se esconde bajo la luz,
La fe de la improvisación,
El surco diario…
¿Sentir sin dejar de sufrir o no sentir
El grito desesperado del que nada en la tristeza?
Yo quisiera desear estar despierto
Porque sólo se sueña una vez
Y escribir en el cuaderno de tu carne
Mi amor para que no se pierda…
¿Sabes?
Como las páginas amarillas de un libro que descansa,
Olvidado,
En una estantería,
Así el amor no entiende de tiempos,
No conoce razón alguna…
Sólo permanece escrito en algún lugar de la memoria…

02 junio, 2009




El resultado, tras la lectura en ConTenedor, de vuestras tarjetas -lo que, entre todos, escribísteis-:


Perdí la calma hace siglos.
No logro sacar de nada de aquí dentro…
Sin embargo,
Hoy he tendido un millón de lágrimas
Con la esperanza de que el sol
Se las lleve para siempre
Y me haga el Uno redimido…
Hoy he lanzado mi grito al aire
Soñando con que un día se entrecuele
Por cada una de las rendijas del mundo.
Como un cauce…
Una vida…
Una simple cucaracha
Que no hace el amor ni es poeta.
Sólo corre por el suelo
Buscando su explicación,
Su sino…
Hacia atrás y hacia delante,
Entre zozobras y báculos.
Perdida, como siempre,

en lo grotesco de la noche,

frustrado por lo hermoso:
“la alegría de la huerta
Y la pena hecha persona”





21 mayo, 2009



Un coloquio de sinombres anda ahí fuera
Discutiendo cualquier cosa,
A cualquier hora…
Nadie ha visto, entre tanta silla hueca,
Que son ellos, los sinada, quienes miran,
Quienes buscan
Quienes hacen
De esto un texto
-un corral
Un tocador
Una mentira-

12 mayo, 2009


-20-
Dudar, dudar hasta caer rendido,
muerto de vida, intacto.

Dudar hasta quedarme
sin sitio, ni argumentos[…].

MANUEL MOYA



Buscar palabras justas.
Huir porque la vida te apunta,
Te encañona,
Te observa desquiciada
Y sientes que, de pronto,
La muerte la ha tomado
Y el mundo ya no entiende
De apego a nada digno…
Entonces, sólo entonces,
Preguntas menos alto,
Sugieres más motivos,
Encuentras en la sombra
La forma de ser uno,
Un uno igual a todos…
Y sabes,
-ahora sí-,
ya sabes,
Que aquello o este otro,
Cualquier amenazado,
-De esos que apabullan,
Te olvidan,
Te intimidan-
No van a ser capaces
De ver que tú, en el fondo,
Jamás hiciste nada
Pensando en su fracaso
-son ellos los que temen
Que toda tu fortuna
Sea sólo una mentira-.

06 mayo, 2009

-21-

Aunque quisiera, ya no podría volver…

¿Sabes?,
Ahora el mundo ya no tiene tantas puertas,
No me espera la nostalgia en las esquinas
Ni esos otros muelen rápidas las horas
Ni aquel hecho sangra, ahora, tan forzado…

Dejar tanto, tanto espacio sin palabras,
Esperar siempre de aquellos que decidan,
U obligar a dar la vuelta sin reparos
Porque quieres, te prometes, que no hay nada;
No es la forma más perfecta de ser noble,
Ni el estilo menos cruel de hacerse grande…

27 abril, 2009

-22-

Alguna vez sabrás
-yo te lo digo-
Que el grueso de la vida se resume
En ir, despacio y firme, hacia lo alto,
Mirar, desde allá arriba, los caminos,
Volver, sobre tus pasos, sin alarma,
Y hablar de cada una de esas piedras:
Las únicas lecciones sin tarifa.
Pero ahora,
Ahora sé que no te importa,
No quieres distinguir qué es lo que cuenta
E intentas, como yo, salir al quite,
Buscar dentro de ti todas las causas,
Negar que, para andar, hay que dar pasos…

22 abril, 2009



Llevo esperando tanto tiempo
Que, hoy, precisamente hoy
He comenzado a pensar
Lo poco que, de todo, siempre importa.

19 abril, 2009




15 abril, 2009





Para saber que soy alguien
Deberías olvidarte
De todo aquello que inventas…
¡Ya ves!, esto es cierto:
Yo también proyecté espejos
Donde sólo había personas,
O disentí sin medida
Y escupí sobre las voces
Que, creía, eran falsas…
Abrevié las despedidas,
Desanduve por cobarde,
Dejé al bueno sin medalla,
Al cuitado sin abrazo
Y al honesto en una esquina
-olvidado por ser casto-.
Pero, hoy,
Hoy no entiendo de esta pugna,
Esta lucha, a mano armada,
Entre un hombre, como tantos,
Y esos otros, tan iguales,
Tan solos,
Tan confundidos…
Tan ansiosos por ser libres
Y entender,
-Como yo mismo-,
Por qué absurda trayectoria
Hay momentos en que hacemos
De la vida una batalla
De los verbos un conflicto
Del error una condena…
-sin juicio, sin defensores-
Obligando a quien la sufre
A decir, para sí mismo,
“nunca quise hacerte daño”

10 abril, 2009

[…] Alguien murió
hace mucho tiempo-
alguien que intentó,
pero no supo […].
CESAR PAVESSE


Alguna vez el hombre
Descubre
-siempre es tarde-
Que aquel de quien más huye,
Aquel a quien la vida le hizo tan opuesto
Que todos siempre buscan
Maldad donde no hay nada,
Resulta ser,
-no es falso-
La justa y neutra imagen
De todo lo que el resto
Censuran sin medida:
Sus miedos hechos busto
Su celo empedernido
Y el cruel sabor a encierro
Bebido sin cordura,
Sin fe,
Sin gente cerca…

02 abril, 2009



Me lo dijo Hugo. Sí, sí, como lo cuento. Me dijo que aquel frasco, aquel tan pequeño como los dedales de porcelana que cada día mirábamos en la tienda de Herminita, en el escaparate que daba al bingo; contenía, debajo de la tapa, todos los secretos que nunca le había contado a nadie. Y, ¿sabes dónde lo encontré?, me preguntó. Estaba justo ahí, en tu ombligo.
(¿Alguien se anima a escribir una microhistoria? El ombligo... he ahí el quid)

30 marzo, 2009

Si tuvieses un segundo y escuchases
-¡cómo me gustaría que oyeses!-
Te diría, sin temor ni voz arriada,
Que esta vida de novato sin chaqueta
No ha hecho más que dividirse desde entonces…

Sí, ya ves…
Hay momentos en que alguien no te habla,
O te mira de soslayo,
-te persigue-,
Y te observa desde un púlpito acerado
Como un clérigo sin mancha ni deslices…

Es entonces cuando aprendes la estrategia:
Esconderte porque aquellos nunca dudan
Y te tachan, como infieles, de ente ido
-camuflado, sin opción, entre las letras-.

Y no hay forma, no,
No hay manera de que entiendan, ya, lo cierto,
Que te busquen sin pensarte antes canalla,
Ni te juzguen, cual togado, sin apuros
Porque piensan
-se confunden-
Que eres otro…

27 marzo, 2009



¿A qué sabe el rumor de lo seguro,
De aquello que intentamos hacer nuestro
Y escapa porque entiende que no somos
Apenas la mitad de lo que hablamos?

¿Por cuánto somos libres?
¿Qué leve sensación de amar a fondo
Recorre nuestro cuerpo, como el aire,
Al tiempo que olvidamos cualquier nombre
-cualquier boca o sabor,
Cualquier caricia-?

¿En qué lugar hablamos, dime?
¿Qué modo elijo yo para ser otro
De qué manera busco, ya, tus manos
O que distancia ocupo de tu cuerpo
Cualquier espacio en sí, cualquier anchura?

¿Qué método, qué forma, qué instrumento
Para que entiendas que a pesar de todo,
De aquella soledad, este misterio,
La plena pulcritud o el descoloque
Por fin he descubierto,
-tú lo has hecho-
El modo de ser yo, de hablar más claro
Y olerte sin que estés,
Notarte cerca
Porque eres sin cesar,
Lo anegas todo…

23 marzo, 2009

Decir que nada valió la pena
Es entregarse, de una vez y para siempre,
Al deceso,
Las esquelas,
A lo injusto...
Y,
¿Por qué no?,
Contemplarse deformado en el espejo
Sin saber que el miedo acecha porque tiene
Suficiente potestad sobre estos ojos…

Decir que nada valió la pena
Es volver, sobre los pasos, al camino,
Desandar lo que, con gusto, ya avanzamos
Para obrar dejando a un lado lo hilarante
Y sentir que, de poder, nunca quisimos…

Decir que nada valió la pena
Es, -al fin-, cavar sin miedo nuestra tumba
O rezar porque el despecho ya no espera
Que la voz entienda ahora de albedrío
Cuando ayer, por necedad, sólo gemía.

17 marzo, 2009



A veces me pregunto
Qué haría yo si te encontrase,
Si de repente salieses
De cualquier esquina oscura
Y todo volviese, en parte,
Al sitio que nunca tuvo…
Y es jodido, ¿sabes?
Es jodido caminar mientras se piensa
Que tal vez sea la fortuna quien decida
Porque aquellos,
-los que deben-,
No hacen nada
Por temor a confesar y verse expuestos.

Y, entretanto, miro inquieto
Como si alguien, de repente, me observase
Y me viese - como yo- preso del miedo,
De esa duda tan feroz por si un día pasa
Y de pronto no soy yo quien quiera verte
Ni seas tú quien, de entre dos, diga, lo siento.