Yo tengo una fachada que me anula.
Un gesto que se hace,
Se crece,
Se moldea,
Y engaña a todos esos
Que, piensan, soy airado.
Yo tengo una verdad que, a veces, cansa,
Incluso para mí, que soy quien hablo;
E intento, sin señal, salir a flote,
Hacerles entender que no por gusto
Defiendo tan tenaz que hacer de bueno
No es sólo convencer a quien más duda.

















